viernes, 16 de junio de 2017

Santa Ana La Real: Nordic Walking andaluz


  
   La marcha nórdica es un deporte apto para todos los públicos, es una actividad suave cuya base es caminar con ayuda de bastones, por ello se adapta a la edad y capacidad de todos los participantes. Al igual que el andar, sus beneficios para la salud son notables, ayuda al sistema cardíaco y respiratorio, no es agresivo para los tobillos, rodillas o espalda, como cualquier deporte combate el estrés y es un antidepresivo ideal.



   Se practica con bastones que se regulan en función de la altura de la persona, con punta metálica, ligeros y agarrados a la muñeca. La técnica de esta marcha se aprende en pocas clases y coordinan movimientos no solo de las piernas si no también de las extremidades superiores. 



   Se puede practicar en cualquier tipo de terreno, tanto en la playa como en la montaña. Aquí, en la Sierra de Huelva, tenemos un pequeño pueblo de unos 500 habitantes, Santa Ana La Real, donde desde hace unos años y desde el ayuntamiento se ha apostado por la práctica de esta disciplina, tanto es así que si nos damos un paseo por los alrededores del pueblo es habitual encontrar jóvenes y mayores con sus bastones caminando.



   Esta iniciativa pretende, además de mejorar la salud de los vecinos, dar a conocer este pueblo y su entorno, de belleza excepcional, enclavado en el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, es el lugar ideal para disfrutar de la marcha nórdica, sus caminos, su clima, su vegetación. Por todo ello, algunos medios de comunicación internacionales se han hecho eco de las favorables condiciones de nuestra tierra para la práctica de este deporte, y grupos de turistas, sobretodo ingleses, son ya habituales de la zona.



   Santa Ana La Real se ha convertido en un referente para la marcha nórdica en España. Este año, 2017, se ha celebrado aquí el I Campeonato de España de Nordic Walking con 150 participantes llegados de distintos puntos de la Península y con un recorrido de 18 km, en un circuito de 6 km por el "Bosque de la las Letras", en los alrededores del pueblo, que ha enseñado a los marchadores una pequeña muestra de la belleza de la zona. Un pueblo entero unido en esta misión, vecinos, Ayuntamiento, Federación de Montaña, voluntarios, establecimientos y el Club Trepamundo, han contribuido a que el evento sea todo un éxito.



   Hay que elogiar la labor de todos los que a través de la marcha nórdica han sabido promocionar Santa Ana mostrando las óptimas condiciones para un turismo natural y deportivo, un ejemplo a seguir por los restantes pueblos de una comarca que tiene en su entorno un paraíso de posibilidades.
   Mucha fuerza para seguir luchando por este proyecto porque ganas y trabajo ya le ponéis.

lunes, 5 de junio de 2017

Sendero Fuenteheridos-Galaroza-Valdelarco


   Este sendero de unos 18 km aproximadamente es de fácil realización, transcurre entre abundante vegetación, helechos y castaños llamativamente verdes, recorre varios caminos, desde Fuenteheridos a Galaroza y desde aquí nos dirigimos a Valdelarco y de nuevo hasta el punto de inicio. Aquí tenéis el track de la ruta por si os lo queréis descargar: https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=18087924


   Salimos desde Fuenteheridos en dirección a Galaroza por un camino ancho y descendente con mucha vegetación que le proporciona frescor, empezamos a ver helechos muy verdes ahora en primavera, aunque la mayoría de porte bajo, el castañar está esplendoroso, los castaños muy poblados y de un intenso color verde,  encontramos este tramo con sombra en gran parte y flanqueado por amapolas y jaguarzo.


   Seguimos bajando por un camino de herradura hasta llegar a un puente donde cruzamos un pequeño arroyo que hoy lleva agua, después de esta lluviosa primavera encontramos todo el trayecto regado por el líquido elemento y vegetación abundante.


   Continuando unos metros más adelante encontramos la pequeña fuente de la Teja, aquí el sendero se ha convertido en un cauce por donde discurre un pequeñito chorro de agua por donde se puede transitar sin apenas mojarnos los zapatos.


   Bajamos hasta encontrarnos con la carretera (N-433), que la cruzamos hacia el Picadero La Suerte, al que dejamos a la derecha continuando por un camino de asfalto.


   Entramos en Galaroza, tomamos la avenida de los Carpinteros hasta el final, donde subimos para incorporarnos al camino que nos llevará a Valdelarco, ahora empieza a ser ascendente y a continuación comenzamos a disfrutar de un valle con mucha vegetación donde pajarillos nos deleitan con un concierto en directo, paramos a observar los árboles y el cielo, enseguida vemos a aquellos artista eufóricos por tanta primavera: picapinos, abejarucos, pinzones y alguna golondrina, todo un regalo.


   Subiendo nos desviamos a la derecha por un caminillo poco transitado invadido por las zarzas y otras plantas, para acercarnos a visitar la aldea abandonada de La Cañada, volvemos sobre nuestros pasos para retomar la dirección a Valdelarco, donde llegamos por un tramo de carretera (HU-8116).



   Salimos de Valdelarco dejando a la izquierda el valle y los huertos, pasamos Las Alberquillas y vamos por todo el curso de la rivera de Valdelarco donde nos sorprenden los helechos que alcanzan en algunas zonas los dos metros de altura, el campo sigue siendo un espectáculo de color a estas alturas del año.



   Pasamos por el área recreativa de El Talenque y vamos ya en dirección al inicio de la ruta, este último tramo, donde predomina el bosque de roble pirenaico mezclado con el castañar, es algo más abierto, se hace más cálido al habernos abandonado ya el frescor de los arroyos y por su trayectoria ascendente. 


lunes, 1 de mayo de 2017

Un balcón natural: Peña de Arias Montano


   A pocos kilómetros de Alájar, se encuentra el conocido como balcón de la Sierra, la Peña de Arias Montano debe su nombre al teólogo y humanista Benito Arias Montano (s. XVI), que se instaló aquí atraído, como otros muchos, por el misterio que rodea el lugar y quedó cautivado por su entorno.
   Existen muchas leyendas populares que relatan sucesos misteriosos, desde muy antiguo ha sido un lugar mágico donde  ya los celtas realizaban rituales de adoración a la naturaleza. En la actualidad es un importante punto de peregrinación, de todos los pueblos de la sierra, y de devoción a la Virgen de los Angeles.



   Bajo la peña existen numerosas cuevas inexploradas y manantiales, constituye una atalaya privilegiada para perder la mirada en el horizonte serrano, las vistas son excepcionales.
    En este espacio se ubica la Ermita de Nuestra Señora de los Ángeles, s. XVI, donde se celebra el día 8 de septiembre la romería que reúne a vecinos de los pueblos cercanos, entorno a esta imagen, el edificio posee una nave con arcos apuntados sobre pilares adosados.




   En el borde de este balcón natural se encuentra el campanario, con espadaña de estilo neoclásico, y las garitas de planta circular y bóveda de estilo renacentista.




     Delante de la ermita está situada una portada conocida como el "arco de los novios", se cree que era una puerta de acceso a un jardín que creó Arias Montano, es de estilo renacentista y se compone de dos semi columnas y un arco. Dice la leyenda que los novios que pasen por debajo cogidos de la mano pronto se casarán.


     Cuenta el lugar con una zona recreativa y una manantial con fuente que no suele agotarse, así como el Centro de Interpretación de  Arias Montano, donde conocerás más datos sobre este personaje.


  No te irás de la Peña sin comprar alguno de los productos que nos ofrecen en los puestos y tiendas, tanto de cerámicas típicas como miel, especias, castañas, almendras, etc. 


  Puedes completar la excursión a la Peña, subiendo al mirador por un camino que está frente a la ermita y desviándonos por el camino a la derecha, tiene una pendiente algo inclinada, pero las vistas desde allí recompensan el esfuerzo, sobretodo si tienes la suerte de disfrutar de un día despejado.








viernes, 21 de abril de 2017

Gruta de las Maravillas





  Aracena, además de contar con un rico patrimonio arquitectónico, posee el privilegio de tener en su núcleo urbano , justo debajo del Cerro del Castillo una de las grutas más espectaculares del país.





  La Gruta de las Maravillas es una cavidad originada por la acción erosiva del agua que con el transcurso del tiempo ha dado caprichosas formas a la piedra.
   Cuentan que fue descubierta por un pastor que, buscando su ganado, fue a parar a ella; otra teoría atribuye su hallazgo a las excavaciones de la antigua mina del cerro, sea como fuere, en 1914 abrió sus puertas al público convirtiéndose en la primera gruta turística.




   La visita tiene una duración aproximada de  45 min.,  recorriendo unos 1.200 metros de galerías subterráneas divididas en 2 niveles superpuestos, (el tercer nivel no es visitable), y 14 salas con una temperatura de entre 16º y 19º y una humedad relativa de entre 98 y 100%.





   El acceso por una humilde entrada y unas estrechas escaleras descendentes, no hacen sospechar el mágico mundo que se abre a nuestros ojos: estalactitas, estalagmitas, columnas, coladas y mil formas que la piedra ha ido adoptando dejándose acariciar por la constante caía del agua.



  
  En este universo subterráneo la imaginación se desborda paseando por sus salas: la Sala de los Garbanzos, donde la forma de la piedra simula a esta legumbre que aparece derramada por todo el suelo, la curiosa Sala de los Desnudos, donde atributos masculinos mezclados con exuberantes pechos femeninos aparecen por doquier, poniendo una inevitable sonrisa en las caras de los visitantes, la Sala de los Mantones de Manila, con estalactitas que imitan perfectamente  flecos, la Sala de la Catedral con su altísima bóveda, la Sala de los Brillantes destellando haces de luz, la Sala de las Conchas, los grandes lagos de aguas transparentes y los 91 escalones de subida al cielo, todo ello disfrutando del soniquete inagotable y constante del agua sobre la piedra.


  
  Esta maravilla de la naturaleza ha sido capricho de cineastas que han visto en ella un escenario ideal para sus películas, "Viaje al centro de la Tierra", "Tarzán y las Minas del Rey Salomón", "La historia interminable" o "Yerma" han sido algunas de las que han dejado plasmadas imágenes de esta gruta perfectamente conservada y signa de hacer una escapada para su visita. 
   Las fotografías del interior de la gruta utilizadas en este artículo, han sido recopiladas de varias webs, al estar prohibido a los turistas usar la cámara fotográfica para evitar dañar este monumento natural, por ello agradezco a sus autores y propietarios.
   En este enlace tenéis toda la información sobre visitas y precios:  http://www.aracena.es/es/municipio/gruta/

  

  

miércoles, 15 de marzo de 2017

Caldereta de carrilleras ibéricas



   El cerdo, una vez mas, protagonista de muchos de nuestros platos principales. Para esta receta vamos a utilizar de nuevo la carne de la zona de las carrilleras. Usaremos los siguientes ingredientes:
- Un kilo de carrilleras
- Una cebolla
- Un pimiento rojo
- Un tomate
- Tres dientes de ajo
- Un litro de caldo de carne
- Un vaso de vino blanco
- Una cucharada de comino molido
- Una cucharada de pimentón dulce
- sal, aceite y pimienta.



   Limpiamos las carrilleras bien quitándoles la grasa, las troceamos y salpimentamos, en una olla rápida o también las podemos hacer en olla normal, las ponemos a sellar con un poco de aceite de oliva, cuando sueltan el jugo y están doradas las retiramos.


  En el mismo aceite ponemos la cebolla, el pimiento y el tomate, todo en trozos, cuando esté rehogado, añadimos los tres dientes de ajo y la carne, una cucharadita de comino molido, otra de pimentón y un poco de nuez moscada, ponemos un vaso de vino blanco y cuando evapore le echamos el caldo de carne hasta cubrir y cocemos durante veinte minutos en olla rápida o  una hora y media en olla normal.

   Cuando esté lista retiramos la carne, trituramos las verduras y en esa salsa podemos cocer unas patatas que nos sirvan de acompañamiento.
   ¡Buen Provecho!

sábado, 11 de marzo de 2017

Aldeas de Alájar: un viaje al pasado

  

  
   Este pequeño pueblo situado en el corazón del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, entre dehesas de alcornoques y encinas, bosque de robles, chopos, sauces y castaños, cuenta con varias aldeas que parecen haber escapado del vertiginoso ritmo de vida impuesto en nuestros días y donde el contacto con la naturaleza se ha convertido en una saludable alternativa.



   El Calabacino, Los Madroñeros, El Collado y El Cabezuelo, asoman entre la densa vegetación haciendo notar el blanco impecable de sus casas con tejados rojizos, despiertan cada mañana con el sonoro recorrido del agua de fuentes y manantiales.



   Estos pequeños núcleos, sufrieron la emigración de sus vecinos quedando prácticamente despoblados y fue en los años 80 cuando coincidiendo con el auge de un movimiento poblacional que busca la vuelta a lo rural, entornos libres de contaminación y tranquilos, parejas jóvenes con un estilo de vida que les permite adaptarse al medio, amantes de la artesanía , la pintura y el arte en general, han vuelto a llenar de vida estas aldeas.



   El Calabacino llegó a contar con unos 600 habitantes que marcharon en su totalidad, sus casas dispersas entre la vegetación y la piedra fueron ocupadas por jóvenes que venían huyendo de las ciudades y buscando lo natural. Hoy son unas 200 personas las que la pueblan, en su mayoría artesanos que practican una economía de autosubsistencia. El acceso a las viviendas se hace andando por un sendero pintoresco coloreado, sobretodo en primavera, por árboles frutales plagados de flores; el camino nos lleva a un fresco rincón donde se ubica la Fuente de San Amaro, también cuenta con una pequeña iglesia dedicada a la Santísima Trinidad.




   La aldea de Los Madroñeros actualmente es habitada por algunas familias, en su iglesia del s. XIV se venera a la Virgen de la Salud, su patrona. Además de por carretera, se puede acceder  a ella por un sendero de unos dos kilómetros desde Alájar, mantiene el encanto de los lugares alejados de la civilización, escondida entre cerros, es poco visible desde los alrededores, es el refugio ideal para pintores y artistas diversos.




   El Collado y El Cabezuelo, padecieron también la salida de sus vecinos, quedando sus casas como viviendas de temporada, a estas se puede llegar en coche o por varios caminos desde los pueblos vecinos.



   En las aldeas de Alájar se ha conseguido una rehabilitación del caserío, manteniendo la esencia de lo rural, la uniformidad de las construcciones y una cuidada estética han logrado que pasear por ellas se convierta en un viaje al pasado.